domingo, 25 de octubre de 2015

METÁFORAS EN ECOLOGÍA EMOCIONAL

El modelo de ECOLOGÍA EMOCIONAL  que proponen  Jaume Soler y Mercé Conangla emplea de forma habitual en su formación el uso de las metáforas y de los cuentos.
La ecología emocional es “el arte  de gestionar nuestros afectos de tal forma que su energía promueva conductas que aumenten nuestro equilibrio emocional, favorezcan el desarrollo de nuestra capacidad de adaptación positiva, la mejora de nuestras relaciones interpersonales y el respeto y el cuidado de nuestro mundo”.
Visita la web del Institut de Ecología Emocional...

 

Apuntes de ECOLOGÍA EMOCIONAL pdf  DESCARGAR

                                          Entrevista a Merce Conangla y Jaume Soler  donde se explica                                                                                   el modelo de ECOLOGÍA EMOCIONAL


Podríamos decir que este modelo en sí mismo es "una METÁFORA" al extrapolar los conceptos de la ecología ambiental al contexto del mundo emocional de las  personas y de sus relaciones. Así se habla de...  "sostenibilidad emocional, fuentes de energía,  clima emocional, contaminantes emocionales, basura  emocional,  reciclar sentimientos, ..."

En su libro "Aplícate el cuento" dicen de las metáforas, cuentos o fábulas ...."son llaves que abren puertas y ventanas en nuestra mente, y amplían nuestra visión del mundo; son preguntas lanzadas como semillas de cambio a  lo más profundo de nuestro interior; son puentes que unen nuestra mente, nuestro corazón y nuestra alma; medicina sin efectos secundarios; vitaminas  emocionales amplificadoras de nuestros sentidos. (...) son materiales profundamente ecológicos, totalmente reciclables, sin caducidad, limpios, flexibles y adaptables a culturas y contextos de lo más diverso." 


Vídeos de presentación y varias metáforas


Kolam con Mercé Conangla





sábado, 10 de octubre de 2015

Cuentos para pensar sobre EL CAMBIO

Fábula de La rana y el alacrán

   Cuenta una vieja historia, que en un país distante se  encontraba una rana junto a un bello estanque. Esta se disponía a entrar cuando de repente apareció un alacrán y le  dijo:
-Amiga rana ¿que haces?, y la rana le respondió:
-Estaba   a punto de entrar en  el estanque, ya que mis hijos me esperan  ahí.
El alacrán volvió a hablar:
-Amiga rana, no seas mala  y  hazme un gran favor: llévame al otro lado del estanque sobre tu lomo, ya que yo no puedo cruzar por mis propios   medios.
La rana con un poco de temor le contestó:
-Eso no  puede ser posible, ya que tú  eres  un alacrán y me picarías sin  duda alguna.
-Confía en mi -replicó el alacrán- puesto que quiero un favor  no te picaré   y además si yo te picará, me ahogaría yo también pues , como te he dicho, no sé nadar.
Ante esas explicaciones la rana asintió
-Está bien, confío en ti.
El alacrán subió al lomo de la rana y comenzaron a cruzar  juntos el estanque, pasando un poco más de la mitad del   estanque el alacrán levantó la cola y la ensartó en el lomo de  la rana.
La rana  herida  se giró a ver al alacrán y le   preguntó:
-¿Porque lo hiciste alacrán?, tú lo habías  prometido.
 Y el alacrán confundido y lleno de pena respondió mientras se ahogaba:
 -No sé por  qué lo hice, ¿será porque soy alacrán?. Mi naturaleza es picar.
Diciendo esto murieron los dos ahogados en mitad del estanque.


Puedes escuchar la fábula aquí...



Cuento: El alacrán y el maestro
Un maestro de la sabiduría paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio  cómo un alacrán chapoteaba moribundo en una gran charca.
Se acercó a socorrerlo ante el asombro del discípulo:
-      ¿Cómo vas a ayudar a un alacrán?. El te picará sin dudarlo.
El maestro seguía en su empeño de salvar al vida al pobre alacrán. Ayudándose de una caña intentaba sacarlo del charco. Mientras tanto el alacrán se revolvía e intentaba picarle con su aguijón.
Su discípulo no entendía su empeño:

-      No merece la pena el esfuerzo. Los alacranes son desagradecidos y cuando pueda te picará.
El viejo sabio no atendía a las razones de su discípulo   e intentaba  sacar al alacrán de la charca  sin  ser picado.  Así estuvieron largo tiempo hasta  que la insistencia del maestro se vio recompensada y el alacrán  salió corriendo del agua.
De nuevo el discípulo le preguntó perplejo:
-      ¿Por qué  salvaste al alacrán de su destino?
El maestro se tomo  un tiempo para responder y luego le dijo:
-  La naturaleza del alacrán es picar, y la mía es salvar. Cada  uno hemos hecho lo que debíamos hacer.


martes, 6 de octubre de 2015

La labor del maestro

El maestro sufí contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre entendían el sentido de la misma...

-  Maestro - lo encaró uno de ellos una tarde - Tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado...
-  Pido perdón por eso. - se disculpó el maestro - Permíteme que en señal de reparación te convide con un rico durazno.
- Gracias maestro. - respondió halagado el discípulo.
- Quisiera, para agasajarte, pelarte tu durazno yo mismo. ¿ Me permites?.
- Si. Muchas gracias - dijo el alumno - ¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano el cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?
- Me encantaría,... Pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro...
- No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte... Permíteme también que te lo mastique antes de dártelo
- No maestro. ¡No me gustaría que hicieras eso! - se quejó sorprendido el discípulo.

El maestro hizo una pausa y dijo:
- Si yo les explicara el sentido de cada cuento... sería como darles a comer una fruta masticada.